El seguro de Riesgo Político está especialmente dirigido a instituciones financieras, exportadores e inversores en países emergentes.
Finalidad y ventajas:
Cualquier operación de venta, inversión o financiación con componente internacional en países emergentes tiene un elevado riesgo político o riesgo país. La cobertura de riesgo político protege al exportador, al inversor o al financiador contra las decisiones de los gobiernos anfitriones, que impidan recibir los pagos programados, para cancelar las deudas de las que los asegurados son titulares contra las empresas o instituciones de dicho país.
El mercado asegurador puede proporcionar la protección necesaria a la inversiones internacionales, desde el punto de vista del inversor, directamente, o del financiador. Este último sólo estará dispuesto a poner los fondos a disposición del inversor en el país de destino si se mitigan los riesgos políticos o riesgo país que no van vinculados al proyecto, pero pueden provocar quebrantos catastróficos o pérdida total de la inversión.
En el mercado asegurador existen actualmente coberturas para los siguientes riesgos:
Riesgo de confiscación, expropiación, nacionalización
Riesgo de privación de uso de propiedad
Riesgo de discriminación selectiva
Riesgo de desinversión impuesta
Riesgo de abandono forzoso
Riesgo de incumplimiento de una sentencia de arbitraje
Riesgo de cancelación o embargo de la licencia de importación/exportación
Riesgo de inconvertibilidad de divisa
Riesgo de transferencia
Riesgo de violencia política
Riesgo de pérdida de beneficio
Riesgo de resolución de contrato
Riesgo de ejecución indebida de avales por parte de una entidad gubernamental
Riegos de crédito inherentes en las transacciones internacionales