|
Cualquier empresa o suministrador de productos o servicios generalmente están sujetos a complejos contratos, a través de los cuales se comprometen a cumplir acuerdos establecidos con sus clientes.
El proceso mediante el cual se establecen los contratos y sus claúsulas exponen a estas empresas o suministradores a una serie de responsabilidades frente a las cuales pueden encontrarse desprotegidos. Estos riesgos contractuales pueden suponer unos costes elevadísimos que no habían tenido en cuenta en sus presupuestos.
Algunas cuestiones a considerar:
- ¿Está seguro de que el riesgo asumido a través de los contratos es proporcional a la tolerancia de la empresa a este riesgo?
- ¿Se ha analizado la posibilidad de su aseguramiento en los mercados especializados?
- ¿Cuenta con los procedimientos adecuados de control y gestión de riesgos, como un plan de continuidad del negocio, para hacer frente a un fallo en el servicio?
|