Nota de Prensa

“Nueva Gripe”: Consejos de preparación empresarial ante un evento pandémico

 

 

Ante la baja preparación detectada tras los casos de gripe aviar, Marsh proporciona una serie de consejos prácticos de aplicación inmediata

 

  • Un 73% de las empresas reconocen estar poco o nada preparadas para una pandemia
  • Más del 34% carece de un Plan de Continuidad de Negocio
  • El punto más débil, junto con los empleados, es la interrupción de la cadena de suministro

 



Madrid, 30 de abril de 2009.- Tras la declaración de la OMS de un nivel de alerta 5 ante los casos de “nueva gripe”, Marsh, primera firma mundial en consultoría de riesgos y correduría de seguros, vuelve a llamar la atención del mundo empresarial ante las implicaciones que estos hechos pueden tener para los negocios si llegara a confirmarse una pandemia de gripe. Dicho nivel de alerta 5 significa “una señal importante de que la pandemia es inminente y que queda poco tiempo para concluir la organización, comunicación e implementación de medidas de mitigación”.

Según una encuesta mundial realizada por Marsh a raíz de los casos de gripe aviar, el 73% de las empresas reconocieron estar poco o nada preparadas para hacer frente a una posible pandemia de gripe, y las empresas europeas se encontraban incluso por debajo del nivel de seguridad mínimo marcado por las norteamericanas. Sólo un 9% de las empresas encuestadas estaban realmente preparadas para afrontar los riesgos que pueden derivarse de una pandemia, frente al 42% que se reconocieron nada preparadas.

Si bien el 97% de las empresas europeas cree importante tener un Plan de Continuidad de Negocio para superar cualquier crisis o emergencia, el 34% de ellas carece de uno. Según esta encuesta, el punto empresarial más débil ante una posible pandemia es la interrupción en la cadena de suministro, ya que no sólo ocupa el último lugar en la lista de prioridades de seguridad de las empresas, sino que también es el punto que peor han protegido. Esto significa que si las autoridades sanitarias del país donde se encuentra una cadena de suministro impusieran el cierre de fronteras, o la enfermedad llegara a alcanzar a los empleados, las empresas corren el riesgo de quedar desabastecidas.

En opinión de Juan García Gay, responsable de Consultoría en Continuidad de Negocio de Marsh, las  cifras han variado muy poco desde que realizamos esta encuesta hace tres años. “Hemos encontrado muy pocas compañías españolas que estén realmente preparadas para proteger a su personal o para garantizar la continuidad de sus operaciones en caso de pandemia”, explica. “Lo avisábamos en el Informe de Riesgos Globales que presentamos en el Foro Económico de Davos, y lo seguimos diciendo ahora: tenemos un problema con el largo plazo. Durante la crisis de 2006, cuando el riesgo de pandemia era inminente, algunas empresas se interesaron por mejorar su preparación ante eventos de este tipo. Sin embargo, en el momento que el problema fue perdiendo fuerza, muchas olvidaron que siguen sin estar preparadas para el riesgo de un brote pandémico”.

Como quedó reflejado en el informe “Preparación empresarial ante una pandemia: desafíos actuales y mejores prácticas para construir una corporación más fuerte”, elaborado conjuntamente por la consultora de riesgos y seguros Marsh y el Grupo Albright, “si atendemos a las estadísticas y a los expertos, cada año que pasa nos queda uno menos para la siguiente pandemia”.

El riesgo para las empresas existe y la única forma de controlarlo es actuando, ya que las compañías no pueden plantearse su viabilidad y la salud de sus empleados en términos de suerte o azar. Como comenta Juan García Gay: “las principales medidas no son muy complejas, simplemente exigen sentido común. No se trata de ser alarmistas sino realistas: a día de hoy, una empresa no puede permitirse el lujo de menospreciar el riesgo”.

 

 

¿Cómo puede afectar una pandemia a las empresas?

 

  • Empleados: obligación de velar por su salud y mantener con ellos un alto nivel de información de la situación, para lo que se requieren protocolos de Comunicación bien implementados y ensayados. El consenso científico internacional apunta a que si la epidemia se convierte en una pandemia de gripe, podría enfermar el 20% de la población, causando tasas de absentismo laboral del 40%. Además, el brote pandémico ocasionaría la muerte de miles de personas, si no de millones.

  • Clientes: caída de la demanda de sus productos a causa del brote, pérdida de clientes por enfermedad o fallecimiento. Ej: aerolíneas y hoteles con presencia en la zona, productores de carne de cerdo (el efecto psicológico supera en muchas ocasiones la racionalidad de los hechos, ya que se ha demostrado que su consumo no está relacionado con los casos de gripe…)

  • Proveedores: sus sistemas de control y calidad nos afectan.

  • Distribuidores: deben estar preparados para que en estas situaciones sigan distribuyendo los productos.

  • Productos: control sobre la calidad tanto en su elaboración como en su distribución.

  • Cadena de suministro: puede quedar bloqueada a causa de una crisis o problema sanitario, o puede abocarnos a dejar de dar servicio a nuestros clientes. En esta ocasión, no se ha determinado el cierre de fronteras -según el responsable de seguridad sanitaria de la OMS, Keiji Fukuda, "el virus está tan extendido que ya no tiene sentido intentar contenerlo"- pero esta alerta sanitaria nos recuerda que durante un brote epidémico las autoridades pueden determinar el cierre de fronteras, impidiendo la exportación e importación de productos y materias primas, fundamentales en el mercado global. Es necesario el control y previsión de una cadena de suministro alternativa incluido en el Plan de Continuidad de Negocio.

 

Implicaciones en los Planes de Continuidad de Negocio y de Gestión de Crisis

Los principales objetivos de los planes de Continuidad de Negocio para estos casos son minimizar de forma proactiva el impacto, realizar una comunicación exhaustiva, minimizar los picos de absentismo, tener un plan por si el virus se reactiva y adaptar constantemente la actividad empresarial y de la cadena de suministro para que vayan en consonancia con los cambios locales y globales que pueda experimentar el mercado. Según Juan García Gay, “aunque muchas empresas cuentan con planes y procedimientos para emergencias incluidos en sus Planes de Gestión de Crisis y Planes de Continuidad de Negocio, estos no están adecuadamente adaptados para cubrir situaciones en las que una enfermedad contagiosa afecte a sus empleados y a la población en general a gran escala. Además, es posible que alguna compañía que haya elaborado durante los últimos cinco años planes para pandemias, no haya tenido la oportunidad de desarrollarlos y testarlos completamente”.

Para gestionar este riesgo, las empresas necesitan actualizar estos Planes -o diseñar uno a la mayor brevedad posible- y seguir muy de cerca la situación, prestando especial atención a las recomendaciones de la OMS y de los gobiernos, adaptando sus planes de continuidad a la evolución de la pandemia.

Además, existen una serie de acciones de prevención y preparación que pueden poner en práctica desde ahora. Estos aspectos clave que las empresas deberían considerar cuanto antes son:

Revisar la política de viajes de la compañía, sus políticas de higiene y sus políticas sanitarias (revisiones médicas a los empleados), así como el número de antivirales disponibles y de otros cuidados médicos, tales como desinfectantes antibacterianos, mascarillas y otros materiales.

Tener claro si existe alguna distancia interpersonal recomendada u otras medidas que ayuden a minimizar la propagación del virus en el lugar de trabajo.

Revisar los métodos actuales para informar a los empleados de la amenaza pandémica y de la situación actual del negocio, tanto si están en la oficina como si trabajan desde casa.

En centros de población, estar seguros de que los planes previstos contemplan que el personal pueda trabajar desde casa cuando sea posible y apropiado.

Considerar si existen procesos clave que debieran ser mantenidos en caso de que estalle una pandemia, tales como call centres, los servicios médicos de la compañía y otros servicios vitales e imprescindibles.

Revisar la estructura necesaria para gestionar de forma efectiva una posible crisis, y revisar cómo implementar varios planes de continuidad de negocio, cómo arreglárselas en caso de que aumente el número de empleados que tienen que trabajar desde casa y cómo reaccionar ante cambios importantes en nuestra cadena de suministro y en el mercado.

Asegurarse de que los planes de Gestión de Crisis y de Continuidad de Negocio incluyen escenarios pandémicos y ejercicios para ensayar el plan cuando sea posible.

 

En caso de que la OMS elevara la amenaza al máximo nivel de alerta (6), las empresas necesitarían contar con lo siguiente:

 

  • Un Plan de Gestión de Crisis que incluya elementos adaptados a las circunstancias de esta pandemia, incluyendo pólizas de viaje, ubicación del personal, distancias interpersonales recomendadas, revisiones médicas y una amplia difusión y concienciación del plan y de sus procesos.

  • Una política prevista de tele-trabajo y una alternativa a la plantilla para el caso de que un amplio porcentaje de nuestro capital humano se viera afectado por la pandemia.

  • Una estrategia que contenga medidas especiales para evaluar la salud de la plantilla y la posible vuelta al trabajo de empleados infectados.

  • Un procedimiento para tratar el impacto emocional que puede provocar el fallecimiento de algún familiar de nuestros empleados así como de algún miembro de la plantilla.

  • Un procedimiento para cerrar o reducir ordenadamente los servicios de la empresa en función de la demanda de nuestros clientes, la fuerza laboral con la que se cuente, el suministro de materias primas o los recursos energéticos.

  • Procedimientos de continuidad para mantener las funciones clave que deben seguir en marcha.

  • Estructuras y procesos que permitan trabajar de forma coordinada con otros proveedores, de forma que nuestro negocio pueda mantener los servicios y productos fundamentales.

 

Implicaciones para el Programa de Seguros

Según los protocolos establecidos por el Ministerio de Sanidad para las empresas en caso de pandemia, además de contar con un Plan de Continuidad de Negocio, las empresas deben revisar su programa de seguros. Las principales coberturas a tener en cuenta son:

 

  • Responsabilidad Civil Patronal

  • Daños Materiales

  • Responsabilidad Civil de Producto

  • Responsabilidad Medioambiental

  • Cobertura de Asistencia en Viajes para empresas

  • Pólizas de Cancelación e incomparecencia

 

Marsh, primera firma mundial en consultoría de riesgos y seguros, tiene 24.000 empleados y presta asesoramiento y capacidad transaccional a clientes en más de 100 países. Marsh es una compañía del Grupo Marsh & McLennan (MMC), firma global de servicios profesionales que cuenta con 54.000 empleados y una facturación anual superior a los 11.000 millones de dólares. MMC es también la empresa matriz de Guy Carpenter, especialista en consultoría y correduría de reaseguros; Kroll, especialista en consultoría de riesgos, seguridad y tecnología; Mercer, firma de consultoría de Recursos Humanos y servicios financieros relacionados; y Oliver Wyman, líder en consultoría estratégica y de gestión. Marsh & McLennan Companies cotiza en las Bolsas de Nueva York, Chicago y Londres. Puede encontrar más información en  www.mmc.com ,  www.marsh.com y www.marsh.es

 

 

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