Madrid, 23 de octubre de 2008.- La inversión en seguros no es un coste fijo: puede gestionarse de la forma más eficaz para el negocio. Las estrategias aseguradoras y de gestión del riesgo pueden ayudar a las compañías españolas a mejorar su liquidez, liberar efectivo, fortalecer su resistencia financiera y continuar operando de manera rentable con una coyuntura económica en deterioro.
En el informe “Improving Working Capital and Business Resilience”, Marsh, primera firma mundial en consultoría de riesgos y seguros, explica cómo las organizaciones pueden liberar capital circulante reduciendo el coste de sus riegos y seguros, mientras gestionan factores de riesgo cambiantes, tales como la posibilidad de obtener liquidez, los impagos de los clientes y el incremento de los gastos de producción y transporte.
Luis Docio, Director de Riesgos de Crédito de Marsh, aseguró que “La mayoría de las empresas son plenamente conscientes de que los altos precios del petróleo, los alimentos y las materias primas están creando importantes presiones al alza de precios, mientras que, de forma paralela, la crisis global de crédito está presionando la demanda a la baja”.
“A las empresas les alegrará saber que existen una serie de sencillas acciones que pueden adoptarse en torno a la gestión de riesgos y seguros y que ayudan a liberar efectivo para dedicarlo al negocio”, afirmó Docio. “Además, los seguros también pueden usarse como una medida de seguridad adicional, ya sea para reducir el coste de un préstamo, allanar el camino para obtener otro mayor, o como solución para sacar un pasivo del balance”.
Las acciones que Marsh recomienda incluyen:
Gestionar los costes del seguro para generar más capital circulante. El coste de los seguros no debe entenderse como un gasto fijo que hay que dar por perdido, ya que gestionándolo adecuadamente se puede obtener de él capital circulante adicional. Marsh recomienda a las firmas que revisen qué cantidad de riesgo están reteniendo y cuántos seguros están comprando, teniendo en cuenta en esa revisión las pérdidas probables por tipo de negocio y la cultura de retención de riesgos de su organización. Así se podría liberar capital circulante que de otro modo estaría inevitablemente atado al seguro, garantizando al mismo tiempo una adecuada protección.
Maximizar el valor del seguro de crédito. El seguro de crédito puede ofrecer un excelente valor en tiempos de incertidumbre económica, al ofrecer protección frente al riesgo cada vez mayor de impago. Mediante la asignación de la póliza a una entidad financiera, las cuentas pendientes de cobro representarán un activo más aceptable, o servirán para obtener un préstamo mayor o para reducir el coste del mismo.
Pagar las primas de seguro a plazos. La fragmentación del pago puede permitir a las empresas liberar efectivo para usarlo en otras operaciones.
Considerar otras formas de aseguramiento. Marsh recomienda a las empresas que revisen cualquier pasivo o responsabilidad existente en el balance (medioambiental, males históricos, o cualquier responsabilidad contractual). Las soluciones aseguradoras o la renegociación de los contratos pueden mitigar o transferir el riesgo de forma total o parcial y, potencialmente, ayudar a liberar capital circulante. Además, los avales de ejecución también pueden liberar la capacidad de crédito.
Construir un negocio con capacidad de adaptación. Las volátiles condiciones económicas pueden cambiar las zonas y niveles de riesgo rápidamente; de hecho, ahora las empresas pueden estar más expuestas a riesgos que antes no les preocupaban. Marsh recomienda que las empresas revisen su nivel de exposición al riesgo, evalúen su impacto potencial en el negocio y pongan en marcha sólidos Planes de Contingencia.
Las actuales condiciones económicas hacen imprescindible que las empresas mantengan sus ratios de calidad crediticia y, por ende, su acceso a fondos. Standard & Poor´s ha indicado recientemente que va a incorporar las iniciativas de gestión de riesgos como un ítem más de su metodología de calificación del crédito. Este es un motivo más para que las empresas adopten un enfoque de gestión de riesgos sólido, bien articulado y capaz de ser analizado por terceros.
Caso práctico I
La evaluación del perfil de riesgo ahorra a un cliente 1.5 millones de libras esterlinas.
Una compañía de productos químicos y farmacéuticos pidió a Marsh que le realizara una evaluación de sus riesgos para determinar cuáles eran las mayores amenazas para el logro de sus objetivos. Realizando una combinación de entrevistas y reuniones de trabajo, Marsh realizó un catálogo de riesgos que contenía un análisis sobre la probabilidad e impacto de cada tipo de riesgo. Esto sirvió de base tanto para la toma de futuras decisiones en el negocio, como para afrontar la revisión del riesgo de su cartera de clientes. A raíz de los resultados del estudio, se diseñó un programa de gestión de riesgos, que se tradujo en una reducción del 25% en el coste total del riesgo, o lo que es lo mismo, un ahorro de 1.5 millones de libras esterlinas.
Caso práctico II
La optimización de los riesgos y seguros supone un ahorro del 28% del coste total
Un cliente del sector de la distribución había sido alertado por los aseguradores de un incremento de la prima del 40% para la renovación de los próximos dos años. En respuesta, el cliente deseaba saber qué cantidad de riesgo podría soportar en su balance.
Marsh llevó a cabo una evaluación de la tolerancia al riesgo, para conocer de cuánta capacidad adicional disponía la empresa para retener riesgos. La elaboración de modelos de riesgo ayudó a determinar las pérdidas esperadas, reducir la incertidumbre que planeaba sobre el año siguiente, y a calcular el efecto que todo ello tendría sobre el coste del riesgo en carios niveles de retención. El análisis facilitó la comercialización de los riesgos en los mercados aseguradores durante las renovaciones de las pólizas, además de servir para demostrar el compromiso del cliente con la gestión y retención del riesgo. Como resultado, la prima total se renovó un 28% más barata que el año anterior, además de reducir el coste total del riesgo.
Puede encontrar más información y ejemplos prácticos en el resumen ejecutivo del informe “Improving Working Capital and Business Resilience” que podrá solicitar a través de la siguiente dirección de correo electrónico: marsh.comunicacion@marsh.com.
Marsh, primera firma mundial en consultoría de riesgos y seguros, tiene 26.000 empleados y presta asesoramiento y capacidad transaccional a clientes en más de 100 países. Marsh es una compañía del Grupo Marsh & McLennan (MMC), firma global de servicios profesionales que cuenta con 55.000 empleados y una facturación anual superior a los 11.000 millones de dólares. MMC es también la empresa matriz de Guy Carpenter, especialista en consultoría y correduría de reaseguros; Kroll, especialista en consultoría de riesgos, seguridad y tecnología; Mercer, firma de consultoría de Recursos Humanos y servicios financieros relacionados; y Oliver Wyman, líder en consultoría estratégica y de gestión. Marsh & McLennan Companies cotiza en las Bolsas de Nueva York, Chicago y Londres. Puede encontrar más información en www.mmc.com , www.marsh.com y www.marsh.es
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